Las cajas fuertes son un sistema de seguridad ideal para mantener a salvo y proteger objetos de valor. No solo de posibles robos o acceso de terceros, sino también de accidentes que podrían dañarlos. Por ejemplo, incendios o inundaciones.
Las cajas fuertes suelen estar fabricadas de materiales muy resistentes, normalmente de metal. Principalmente se utilizan para guardar objetos de valor, como puede ser dinero, joyas, documentos, etc. Para acceder al interior de la caja fuerte es necesario disponer de una llave o clave que únicamente tendrá el propietario.
Existen multitud de tipos de cajas fuertes y elegir una u otra dependerá de los objetos de se vayan a guardar en el interior, del grado de seguridad necesaria, del lugar en el que vaya a ser instalada, etc. Por ejemplo, no será necesario disponer de la misma caja fuerte en una casa particular que en un banco. Tanto las medidas de seguridad como el tamaño de la caja fuerte de cada uno de los casos serán completamente distintos. Por tanto, es posible elegir un modelo u otro en función de las necesidades de cada caso.
En este post aprovecharemos para explicar en qué consiste la homologación y la certificación con respecto a las cajas fuertes. Ambos conceptos guardan una gran relación entre sí, pero existen multitud de diferencias entre ellos. Aunque es cierto que ambos sirven para verificar la seguridad y eficacia de una caja fuerte, por ejemplo, no es lo mismo una caja fuerte homologada y una caja fuerte certificada.
A continuación, explicaremos en qué consiste cada uno de estos conceptos y qué relación tienen con respecto a una caja fuerte.
Homologación de una caja fuerte
La homologación consiste en la aprobación de que un producto o servicio cumple con todos los requisitos necesarios para proceder a su comercialización. Además, deberá cumplir con la normativa vigente con respecto a este tipo de productos. Esta aprobación debe llevarse a cabo por parte de un organismo o por la administración pública.
También será necesario cumplir con el reglamento obligatorio en dicha materia, con la finalidad de que su comercialización se produzca dentro de un marco legal que avale su calidad y seguridad.
Según la Real Academia Española, homologar significa lo siguiente: “Contrastar el cumplimiento de determinadas especificaciones o características de un objeto o de una acción”.
Certificación de una caja fuerte
Según la RAE, la certificación consiste en:
- “Acción de certificar”.
- “Documento o escrito en el que se da por verdadera una cosa”.
Es decir, la certificación se trata de un procedimiento realizado con la finalidad de verificar la calidad de un producto o servicio. Esta certificación deberá llevarse a cabo por parte de un organismo independiente y autorizado para desempeñar esta labor.
Por tanto, la certificación sirve para validar la homologación de dicho producto o servicio. El objetivo principal de la certificación es verificar cumple con la normativa y los estándares de calidad.
Además, esta certificación solo podrá llevarla a cabo una Entidad de Certificación. Y, al mismo tiempo, estas entidades deberán ser evaluadas por la ENAC (Entidad Nacional de Acreditación).
Una de las entidades más prestigiosas en España es AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación).
Homologación y certificación de cajas fuertes en España
Con respecto a las cajas fuertes, es importante que cuenten con una homologación y certificación. Esto sirve para garantizar la seguridad y resistencia de cada uno de los modelos existentes con el objetivo de mantener a salvo lo que guardemos en el interior.
Las cajas fuertes homologadas se dividen en distintos niveles dependiendo de sus características y de si cumplen la normativa EN 11450 o la UNE-EN1143-1:2012.
Las cajas fuertes homologadas que se rigen por la normativa europea EN11450 se dividen en dos grupos S1 y S2. Indicadas para ser instaladas en domicilios. Ofrecen un alto grado de resistencia y protección para estos casos. La diferencia entre ambos es que la S2 dispone de una resistencia superior a la S1.
Las cajas fuertes homologadas que se rigen por la normativa UNE-EN1143-1:2012 se clasifican en los siguientes niveles:
- Grado 0: Se destinan principalmente a uso particular o de empresas. Su nivel de seguridad es superior a las S1 y S2, antes mencionados.
- Grado 1: Este tipo de cajas fuertes normalmente se utiliza para guardar armas largas para uso particular.
- Grado 2: Al igual que en los casos anteriores, se utiliza principalmente para uso en domicilios o empresas. Su nivel de seguridad es ligeramente superior a los dos anteriores.
- Grado 3: Se utiliza tanto en el ámbito particular como para empresas de seguridad con licencia F.
- Grado 4 y 5: Las cajas fuertes para joyerías, armerías y administraciones de lotería clasificadas como grado 4 o 5 son las más seguras de todos los modelos que hemos mencionado anteriormente. Se utilizan para aquellos establecimientos de alto riesgo por ley y en casos en los que es necesario un nivel de seguridad muy elevado.